Reportaje fotográfico: África, tierra desconocida

Bajo este título les presento un proyecto llevado a cabo en Malawi y que ahora, gracias a Manos Unidas, este reportaje fotografico sale a la luz.

Después de llevar toda la vida soñando con África , con su gente, con sus vidas y sobre todo con su dignidad.

Dignidad que, como ser humano, todos tenemos y que por desgracia a esta sociedad llamada “desarrollada” parece que se le ha olvidado.

La raza humana siempre ha estado castigada por una sociedad sin escrúpulos.

En este proyecto, en este reportaje fotografico, lo único que quiero es dignificar, presentar a la persona como tal, respetarla y ensalzarla, no quiero adornarla. Su realidad es tal y como es, pero puedo contar su historia de una forma digna, desde el interior, con sencillez y elegancia, con paz y tranquilidad.

Todos nacemos y morimos. A cada uno de nosotros, nuestro paso por la vida se nos presenta de una forma diferente y, desgraciadamente, en la sociedad en la que vivimos vamos catalogando a la gente según su estatus, sin acordarnos de que todos hemos nacido y de que moriremos algún día, que pasaremos a la muerte igual que cuando nacimos… solos y sin nada.

El sur de África es la parte más castigada del planeta, en cuanto a las formas de vida se refiere.
Siempre intentan vendernos esa imagen de niños en el suelo con moscas en la cara, sucios, con hambre, sufriendo y cuántas cosas más… Y es verdad, esa es su realidad, pero también tienen otra y nuestra sociedad es muy cruel al olvidarse de ella y esa realidad de la que hablo, para mí es su “dignidad”.

¿Qué culpa tienen ellos de haber nacido allí? ¿ Qué culpa tienen de que al mundo les dé igual todo su sufrimiento?

Estoy harta de que nos vendan la apatía, las enfermedades,… Su mundo es nuestro mundo, todo está en un mismo planeta.
Tienen mucha menos esperanza de vida que todos nosotros, además de una vida llena de problemas y de historias oscuras, pero tienen corazón, tienen vida, o ¿acaso no se la merecen?

Quiero buscarla, plasmarla y contarla.

Quiero contar al mundo entero que también sienten, que están hechos del mismo material que nosotros, quiero contar que son dignos de una vida que, aunque sea más corta y pase por más penurias, son capaces de sentir, de luchar, de amar y de vivir cada día.

Me interesa su dignidad como personas que son.

Quiero caras con alegría, limpieza, ¡¡¡ ya está bien de todo lo demás!!!
Quiero plasmar el amor que son capaces de generar, la paz interior que pueden tener en un paso por la vida que, por desgracia, a muchos les parece absurdo.

Mi lucha no tiene armas, mi lucha tiene amor y una cámara de fotos con la que quiero recoger y contar lo que esas personas llevan en su interior.
Creemos que nuestro interior se enriquece según crecemos, y es así, pero, al menos, nosotros cuando luchamos es para obtener cosas pero ellos… ¿¿¿qué???

El mundo está hecho para todos y por todos, ¡por qué no nos dejamos de destruirlo y miramos más a nosotros mismos!, pero no a nuestro propio ombligo, sino al del mundo y eso no es otra cosa que ver la realidad, su realidad, nuestra realidad. Vivimos en un mundo lleno de muchas realidades y no por eso somos mejores ni peores, todo es real.

Miremos a la cara a esa realidad de un mundo que avanza, pero podríamos avanzar todos juntos y que el amor fuera lo que realmente nos ayudara a seguir hacia delante.

Así, con todo esto dentro de mí, me fui a buscar esa dignidad con la que siempre soñé y al fin encontré.
África huele a amor, a ilusión, a esperanza, a fecundidad, a punto de partida…
“ Sumergida en un mundo real
limpieza con su majestuosidad.
Alegría en los corazones,
esperanza como la tierra
amando espera la lluvia,
realidad esperada, soñada…
sentidos que se agudizan,
sencillez desmesurada
que revienta en belleza.”

 

Llegué buscando vuestra dignidad y la encontré, la he visto en cada momento.
Sois una estampa, una señal de vida, el amor hecho realidad.
Esto es Amor.
Dedicado a Inmaculada Cabrera, hermana misionera de las Carmelitas descalzas que actúa en Kapiri ( Malawi) , a todos los misioneros y a todas las personas que hacen que hacen llegar un poquito de vida a estos lugares.